ADIÓS - Revista Argentina - Publicación Trimestral de distribución gratuita





TURISMO TESTIMONIAL

Viaje a Rumania  

Visita al Cementerio Feliz de Sapanta
 

Una invitación a recorrerlo

con las directoras de la Revista Adiós

 

¿Se acuerdan de Transilvania? la región de Rumania, habitada a través de los

siglos por vampiros y aparecidos...

Hoy les presentaremos a los protagonistas de otra región encantada, Maremures.

 

Existe un Cementerio Feliz que arranca sonrisas a los que la visitan. Es el Cemen-

terio de Sapanta, una comuna de cinco mil habitantes que se destaca sobre los

Montes Cárpatos, cerca del  río Tisa, en la frontera con Ucrania.

El Cementerio Feliz ocupa el primer puesto entre los monumentos funerarios más

visitados en Europa y el Nº2 del mundo, luego del Valle de los Reyes, en Egipto.
Se llega por una carretera por la que circulan carromatos tirados por bueyes y

también vehículos que van al pueblo.

 

 

 

                                      

 

Domingo alegre, rumbo al Cementerio

 

Llama la atención, en estos tiempos, el apego a las tradiciones y a los roles familiares. Todos los domingos, jóvenes, adultos y viejos  visten sus trajes típicos para celebrar los ritos de la religión ortodoxa. Este pueblo campesino nunca tuvo miedo a la muerte pues la consideran un  fenómeno natural que uno acepta, aunque naturalmente no la busque.

 

                                                  

                                                    Stan Ioan Patras, el creador

 

 

 

El Cementerio Feliz es la creación del escultor Stan Ioan Patras, heredero del arte de esculpir la madera, transmitido de padres a hijos, a través de innumerables generaciones. El proceso de cortar la madera de los bosques de robles, secarla, cortarla, dibujar los motivos, esculpirla y pintarla es lento y trabajoso. En 1977, muere Patras y es enterrado en el lugar. Pop Dumitru, su discípulo, se muda a la casa del maestro y asume la misma tarea.

 

                                                 Los epitafios de las tumbas azules

Podemos ver toda la historia del pueblo y las costumbres de sus habitantes, desde el Cementerio. En esta tierra de ebanistas, todas las tumbas han sido talladas, pintadas de azul y decoradas con el retrato del difunto, representándolo en su trabajo o haciendo lo que más le gustaba en la vida.
Bajo la talla pintada de la figura humana, sigue un epitafio, escrito en primera persona.

En muchos casos, se puede apreciar el buen humor que caracteriza a los lugareños.

 

Aquí descansa

mi suegra,

si hubiera vivido

otro año más,

yo ocuparía

su lugar

 

          

 

Y otra cosa

que mucho me gustaba

era sentarme

al calor de una taberna

acompañado

de un vaso de vino

y una mujer

siempre que fuera

la mujer de otro

 

 

 Aici eu ma aflu amu                       Aquí estoy yo ahora  

Stan George Talianu                      STAN GEORGE TALIANU

Din a mea copilarie                        En mi niñez 

cai multi ne-a placut mie          me gustaban mucho los caballos

Si ne-a mai placut una                  y también algo más

Tot gradini a cumpara                   comprar muchos jardines

Cand ne-a fost draga lumea           Cuando mi vida era más linda

Ne-a fost musai a le lasa               tuve que dejarla

La 54 de ai                                 a los 54 años

 

 

 

Aici eu ma odihnesc                     Aquí descanso yo

Braic Ileana ma numesc                BRAIC ILEANA me llamo

Cinci feciori am avut eu                Cinco hijos he tenido

Sa-i traiasca Dumnezeu                que Dios la vida les dio

Mai Griga sa fii iertat                    GICA, que tú seas perdonado

Si daca m-ai junghiat                        si me apuñalaste

   Cand ai venit din sat bat              cuando viniste borracho del pueblo

Ca bine m-ai asezat                     Qué bien estoy en la tumba

La umbra bisericii                         en el umbral de la iglesia

   Ii veni si tu aici                     Tú también vendrás aquí

 

 

 

Hoja verde sangrienta

bajo tierra ILIE PEREJIL

bajo tierra el más viejo del pueblo

 

La memoria colectiva de Sapanta, registrada en este conjunto de coloridas tumbas donde se recrea la humilde existencia de cada uno de los que se fueron, sus alegrías y tristezas, crea una atmósfera serena y gozosa: una suerte de reto a la muerte, un himno a la vida.

 

 

Cae la noche sobre Maremures, pero ellos siguen ahí, en Sapanta, esperando nuestra visita. Tal vez quieran dejarnos en las pupilas una nueva imagen para iluminar nuestras vidas: la magia de esta muerte azul.

 

Agradecemos la generosidad de Florentina Grigore de la Embajada de Rumania en Buenos Aires que nos hizo las traducciones de los epitafios.

 

 

adios@fibertel.com.ar

 

   


 
                                                                                                                                                                        subir