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Podemos ver toda la
historia del pueblo y las costumbres de sus habitantes, desde el
Cementerio. En
esta tierra de ebanistas, todas las tumbas han sido talladas, pintadas de azul y
decoradas con el retrato del difunto, representándolo en su trabajo o
haciendo lo que más le gustaba en la vida.
Bajo la talla pintada de la figura humana, sigue un epitafio, escrito en
primera persona.
En muchos casos, se puede apreciar el buen humor que
caracteriza a los lugareños.

Aquí descansa
mi
suegra,
si
hubiera vivido
otro año más,
yo
ocuparía
su
lugar
Y
otra cosa
que
mucho me gustaba
era
sentarme
al
calor de una taberna
acompañado
de
un vaso de vino
y
una mujer
siempre que fuera
la
mujer de otro
Aici
eu ma aflu amu
Aquí estoy yo ahora
Stan
George Talianu
STAN GEORGE TALIANU
Din a mea
copilarie
En mi niñez
cai multi
ne-a placut mie
me gustaban mucho los caballos
Si ne-a
mai placut una
y también algo más
Tot
gradini a cumpara
comprar muchos jardines
Cand ne-a
fost draga lumea
Cuando mi vida era más linda
Ne-a fost
musai a le lasa
tuve que dejarla
La 54 de ai
a los 54 años

Aici eu ma odihnesc
Aquí
descanso yo
Braic
Ileana ma numesc
BRAIC
ILEANA me llamo
Cinci
feciori am avut eu
Cinco hijos he tenido
Sa-i
traiasca Dumnezeu
que
Dios la vida les dio
Mai Griga
sa fii iertat
GICA,
que tú seas perdonado
Si daca
m-ai junghiat
si me
apuñalaste
Cand ai
venit din sat bat
cuando
viniste borracho del pueblo
Ca bine m-ai asezat
Qué
bien estoy en la tumba
La umbra bisericii
en el
umbral de la iglesia
Ii veni
si tu aici
Tú
también vendrás aquí

Hoja verde sangrienta
bajo tierra ILIE PEREJIL
bajo tierra el más viejo del pueblo
La memoria colectiva
de Sapanta, registrada en este conjunto de coloridas tumbas donde se
recrea la humilde existencia de cada uno de los que se fueron, sus
alegrías y tristezas, crea una atmósfera serena y gozosa: una suerte de
reto a la muerte, un himno a la vida.

Cae la noche sobre Maremures, pero ellos
siguen ahí, en Sapanta, esperando nuestra visita. Tal vez quieran dejarnos en las pupilas una
nueva imagen para iluminar nuestras vidas: la magia de esta muerte azul.
Agradecemos la
generosidad de Florentina Grigore de la Embajada de Rumania en Buenos
Aires que nos hizo las traducciones de los epitafios.
adios@fibertel.com.ar
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