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Angustia - Oleo - Edvard Münch (1894)

 

 

»Prohibido morirse

 

»Moda gótica
 

» Un culto guaraní
 

»Extraños pintores II
 

»Cuentos de oscuras memorias II

 

 

 

 

 

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ÚLTIMAS NOTICIAS



PROHIBIDO MORIRSE

Diciembre de 2005 

SAO PAULO (AFP) - Hace dos meses, El Poder Ejecutivo de Biritiba-Mirim, municipio de veintiocho mil habitantes cercano a San Pablo, Brasil, presentó un proyecto de ley para prohibir las muertes en su jurisdicción, porque al cementerio no le cabe una tumba más. "Está al tope. Incluso hemos tenido que enterrar en los pasillos por donde se desplazan los vivos", dijo Roberto Pereira da Silva, alcalde de esa ciudad. El proyecto sería sometido a votación por el Concejo Municipal, según el diario "Folha de Sao Paulo".

 

Entrada a la ciudad

 

El cementerio fue inaugurado en 1910 y ya está superpoblado. Cincuenta mil difuntos yacen en las tres mil quinientas criptas y tumbas del cementerio. El camposanto agotó su capacidad para recibir difuntos, y los parientes de veinte residentes que murieron desde noviembre de 2005 fueron obligados a compartir criptas.

Sanciones para los que se mueren

En el mensaje a la Cámara, el alcalde advirtió que “puede parecer un absurdo el envío de este Proyecto de Ley (...) pero un absurdo mayor es la Resolución 335/03, del Consejo Nacional do Medio Ambiente que nos prohíbe construir un nuevo cementerio en el Municipio”. Mientras las Autoridades del Estado “no actúan ni nos ofrecen soluciones para la construcción del nuevo cementerio, el pueblo biritibano deberá cuidar la salud para no fallecer” y "los infractores serán responsables por sus actos", añadió Pereira da Silva, en los fundamentos de su iniciativa. El alcalde advirtió a la Cámara que “se trata de una situación calamitosa: las familias del Municipio ya no tienen dónde enterrar a sus parientes; todos los recursos posibles fueron usados: desocupación de tumbas abandonadas, apertura de nuevas en los corredores de paso, ampliaciones utilizando terrenos vacíos, pero nada de eso surtió efecto. La medida regirá hasta la construcción de un nuevo cementerio" concluyó.

          

RECHAZAN LEY ANTI-MUERTE EN UN MUNICIPIO DE BRASIL

8 de febrero de 2006, 20:15 horas

Biritiba Mirim, Brasil (AP).- "Sería una ley inaplicable", declaró Reinaldo Pereira, Representante de la Cámara Municipal, tras rechazar el proyecto por cinco votos contra cuatro. Sin embargo, el sepulturero José Camargo Neto entendió que la iniciativa presentada en diciembre dio resultados. Neto manifestó que desde entonces sólo se habían enterrado a cinco muertos que tenían panteones familiares.

Autoridades municipales y federales del Estado de Sao Paulo buscan soluciones para la construcción de un nuevo cementerio en Biritiba-Mirim. El alcalde de la localidad, Roberto Da Silva, había decidido en diciembre proponer la prohibición de morirse, después de que el Consejo Nacional de Medio Ambiente vetara la construcción de un nuevo cementerio. "Está prohibido morir en Biritiba Mirim", anunció con grandes titulares la página web de la alcaldía.

El Consejo Nacional del Ambiente prohibió, en 2003, la construcción o ampliación de cementerios ya existentes, en áreas preservadas o en lugares que abastecen de agua. La prohibición incluye la cremación de cadáveres. En la alternativa de violar la ley o prohibir morir, el alcalde optó por la segunda. "Claro que esta ley causa risa, es inconstitucional y nunca será aprobada" había dicho, en su momento, Gilson Soares de Campos, oficial mayor del alcalde.

Felizmente, así lo entendió la Legislatura Municipal y la rechazó. Y ahora los ciudadanos de Biritiba Mirim ya pueden morir tranquilos.
 

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MODA GOTICA

Esta noche nos vestimos así...

 

 

 

 

con cuero y charoles

 

   

 negro algodón y organza negra

 

 

¡Te esperamos a la hora de siempre!

 

 

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 UN CULTO GUARANÍ


 

                                                                             

San La Muerte

Talla de hueso en retablo de madera
Alto 7cm, ancho 2,5 cm
Corrientes, Argentina, siglo XX

      

 

 

 

                              

Es venerado en Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa

 

 

Se le reza los martes y viernes

 

 

San la Muerte. Óleo sobre tela 90 x 140

 

 

El Señor de la Muerte es de origen guaraní, misterioso y vengativo. Se lo representa generalmente como un esqueleto, de pie, con una guadaña en la mano cuya hoja está hecha de metal,  de lata,  o también sentado de cuclillas en posición fetal.

El poderoso San La Muerte centraliza el poder de todos los muertos y torna, a los que poseen su imagen, invulnerables al daño e invencibles a las adversidades. Estos poderes extraordinarios se acentúan si la imagen está hecha con huesos humanos, especialmente los que forman las falanges. Antiguamente eran de especial predilección los amuletos de hueso de falange de niño recientemente fallecido y que hubiera sido bautizado. Los imagineros que fabrican este payé o amuleto, entregan con la imagen las invocaciones y oraciones que la tornan poderosa. Uno de los más famosos imagineros fue Ramón González, un hombre analfabeto de ascendencia árabe, recluido en la cárcel de la ciudad de Corrientes, donde realizaba imágenes de San La Muerte para satisfacer los pedidos de la gente.

Las imágenes de San La Muerte son pequeñas: de unos tres o cuatro centímetros, las más altas alcanzan unos quince centímetros. Es un santo eficaz para la pelea; los campesinos se hacen un tajo en el bíceps y se incrustan la pequeña imagen para que los libere de la muerte. El payé que lo representa sólo tiene efectividad si se encuentra bendecido por un sacerdote católico. Cuando no hay sacerdote en la zona y no es posible pedirle nada a la imagen, conviene llevar la imagen a un templo, y cuando el sacerdote imparte la bendición, tenerla oculta en la mano para que la alcance. Otra posibilidad es que su dueño la lleve escondida en una mano, mientras le pide al sacerdote que le bendiga una estampita que tiene en la otra. A partir de allí la imagen se torna efectiva y peligrosa; tanto es así que los que saben que alguien posee un San La Muerte bendecido, evitan su compañía, sobre todo si tiene alguna situación de disputa, rivalidad amorosa o simple antipatía.

Es un culto pagano, según la iglesia católica, y no tiene fecha especial de celebración pero se suele conmemorarlo el Viernes Santo y el Día de Todos los Muertos, en la Provincia de Corrientes y también en El Chaco, Misiones y Formosa. Se le rezan sus oraciones los días martes y viernes, rodeando al esqueletito con velas rojas o negras de luto. Sólo el dueño lo atiende, ya que de otro modo perdería su fuerza.

 Señala un devoto que, para solicitarle algún favor especial a San La Muerte, se lo coloca en diversas posiciones y se le reza la oración que se tenga, teniendo en cuenta las siguientes precauciones con la imagen: debe estar mirando hacia el lugar donde vive la persona a la que se desea influenciar o puede estar ubicada sobre la fotografía de esa persona. Se la puede poner con la cabeza hacia abajo o enterrar en un lugar del patio de la casa o frente a la puerta de entrada, hasta que se cumpla con lo pedido.

 

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EXTRAÑOS PINTORES II


 

 

Un maestro

Edvard Münch

                    

         Autorretrato-Desasosiego interior (1919)                                             La vampira (1893-1894)

                                                                    

        

Madre muerta con niña  (1897-1899)

 

 

                                                                

                                                   El grito (1893)                                                                                 Claro de luna (1893)

 

Edvard Münch: pintor y grabador noruego, nace y muere en Loten, Noruega. Su padre era médico militar. Su madre fallece de tuberculosis cuando él tenía cuatro años y su hermana igualmente, poco tiempo después. Su otra hermana enloquece. Pintaremos a los hombres que viven sufriendo y amando, decía Münch y que así como Leonardo da Vinci había estudiado la anatomía humana y disecado cuerpos, él quería disecar almas. Por ello, sus temas más frecuentes están relacionados con las emociones y tragedias humanas como la soledad, la angustia, la muerte y el erotismo. Se lo considera un precursor del expresionismo y,  además, el mejor pintor noruego de todos los tiempos.

 

 

Un joven pintor argentino

Mariano Grynberg

 

DIBUJO

 

                 

PINTURA                                                                  PINTURA

 

OBJETOS

                                                                                         

Mariano Grynberg nació en Buenos Aires, Argentina, el 22 de marzo de 1971. Estudió Diseño Grafico, en la Universidad de Buenos Aires; Historieta en el taller de Alberto Breccia y Escultura en la Escuela Superior Ernesto de la Cárcova. Como docente, coordinó talleres de arte para la organización HIJOS,y talleres de papel mâché, en Sydney, Australia. Participó en numerosas exposiciones nacionales e internacionales. Su sitio web: www.marianogrynberg.com

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cuentos de oscuras memorias II

 

SEPULCRO

por Romina Colaneri*

            La mancha se extiende lentamente sobre las baldosas del patio central. La lluvia golpea el suelo, pero no hace nada para borrarla. Le duele ver su figura tan joven, inmóvil entre la lluvia y los borrones de sangre. Permanece impasible. En su propio seno contiene el germen de ese dolor insoportable. Sin embargo no se mueve. Se levanta enorme, inalcanzable, fija en su inmutabilidad de piedra. Los cimientos se hunden añosos en el acantilado inestable, casi colgando hacia el vacío del mar.

            Había conocido épocas de mayor esplendor, pero nunca más felices. Sus muros grises habían contenido oleadas de bárbaros, defendiendo familias enteras. La habían decorado con las telas más hermosas y las fiestas más ruidosas. Lluvias de flechas disparadas desde sus almenas y otras tantas detenidas por los muros espesos. Indiferente a sus ocupantes, se había acostumbrado a la compañía del mar. El ruido sordo abajo y las olas que se veían diminutas ocupaban sus días. En la noche, mientras todos descansaban, sus ojos de vitraux vigilaban la paz. Podría contar centenares de ocupantes hasta que ellos llegaron. Pasaban sin dejar una marca, salvo por las pequeñas señales de la guerra y el paso del tiempo.

            Le pareció que era ya muy viejo cuando atravesó por primera vez sus puertas. Lo acompañaban una docena de sirvientes, población escasa para ocupar sus múltiples habitaciones. Sus muros se curvaron en un abrazo al divisar a la niña de rizos rubios que avanzaba detrás de su padre. Ella llenaba todas las habitaciones vacías corriendo con sus juegos y saltitos.

            El padre tenía ojos sólo para ella. Sin la compañía de su mujer y abandonado en ese rincón del mundo, que ni siquiera guerras presenciaba, se dedicaba a su hija por completo. Ella creció enmarcada en un mutismo atávico, que emanaba de los muros, de las raíces que crecían entre las rendijas. Las escasas plantas que brotaban en el decrépito jardín eran las únicas depositarias de su dulzura. Las paredes la cuidaban, la protegían, acostumbradas al suave coqueteo de su pelo rubio y al crujido de las faldas livianas.

            Esta vez el enemigo no tenía forma de flecha, ni de golpe sordo en las puertas, ni de espadas brillando en la oscuridad. Había sorteado su franqueza de muralla impenetrable. Fue hasta allí para buscarla sólo a ella, para quitarle lo más preciado: esa gema rubia que crecía en la piedra desde hacía ya dieciséis años. La había sorprendido de noche, mientras dormía; se había colado en su cuarto sin que las torres lo notaran. Desde entonces, pequeñas gotas de sangre amanecían cada mañana en la almohada de ella, como un signo fatídico del desenlace inevitable. Cuando las primeras escamas de lluvia golpearon las cúpulas al alba, supo que se trataba del final. Espió dentro de las habitaciones, buscándola. El sueño inquieto la convulsionaba entre las sábanas revueltas. Se levantó como una sonámbula, buscando la calma del patio, el camisón blanco teñido de rojo. Así la encontró su padre, inerte sobre las baldosas frías, empapada de lluvia y sangre. Por primera vez en muchos años, elevó sus ojos al campanario. Cada piedra se estremeció ante la perfección de su llanto. Las junturas cedieron; las paredes, sólidas y perfectas en el paso de los años, se derrumbaron sin estruendo, acompañadas por el sonido del mar que subía por el acantilado. La fortaleza entera se abrazó sobre el padre y la hija, como la primera vez, para darles definitiva sepultura.

 

     *Narradora argentina, vive en Buenos Aires. Este cuento pertenece a la antología gótica CUENTOS DE OSCURAS MEMORIAS (Buenos Aires, Caligraphix Editores, 2002) y es el segundo que publicamos en Tierra Joven. En los próximos meses presentaremos los de los otros escritores que participan en la antología: Analía Cóccolo, Ignacio Falcón, Fabrizia Iranzo Imperatori e Inés Hayes.

Para COMPRAR este libro dirigirse a    adios@fibertel.com.ar

 

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