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EL PATRIMONIO OLVIDADO, entrevista a Griselda Barale*
Hace calor en Tucumán, en este húmedo y soleado mediodía de
marzo. Nos encontramos con Griselda Barale en un café del patrimonial
Parque Centenario
9 de Julio.
Este espacio verde
fue
diseñado por el
paisajista francés Carlos Thays en 1916,
de allí su nombre. No puede haber mejor paisaje que el de sus árboles y
esculturas asomando por las ventanas, El Cementerio del Norte, situado en Villa 9 de Julio, un populoso barrio, es conocido por sus personajes populares que se han vuelto míticos, y por las Tumbas milagreras.
Los más visitados son
Bazán Frías y el Soldado Soria -a cuyas tumbas
llegan los parientes
En el Cementerio del Oeste, también llamado Cementerio de los ricos, está la tumba de la célebre escultora tucumana Lola Mora -en la avenida principal- adonde fue trasladada en el año 2000.
Junto a la escultura, Lucrecia Ana Zerda, Representante de la Red Argentina en Tucumán
Coexisten aquí variados estilos arquitectónicos, mausoleos de ex-gobernadores realizados en mármol de Carrara, y esculturas de Francisco Cafferata y de José Fioravanti. Son una muestra del esplendor propio del auge de la industria azucarera a fines del siglo XIX y principios del XX.
En el Cementerio Judío hay una tumba única en cuanto
a la devoción popular: la de Malka Salz. Aquí pueden verse ofrendas y ex-votos como en las de los cementerios cristianos. Malka era
santiagueña y es considerada una mediadora; hay placas que lo
atestiguan en las que se
lee: gracias Malka por los favores recibidos. Revista Adiós: El olvido y el abandono de los cementerios es un fenómeno que se manifiesta en todo el mundo. ¿Cuáles son las causas que influyeron para que esto sucediera en Tucumán? Griselda Barale: El olvido de los cementerios en Tucumán tiene que ver por un lado con el modo diferente con que piensa la sociedad la muerte misma, desde hace ya unas tres o cuatro décadas atrás, y que no difiere con el resto del mundo (occidente por lo menos). Básicamente esto tiene que ver con un modo de verla –a la muerte-: 1- como lejana, aunque siempre el hombre ha visto la muerte como algo de los otros, no propio, la muerte propia es “lo que aún no me pasa”, este sentimiento se agudiza a partir de la convicción acerca de la capacidad de dominio sobre el mundo, convicción que se fortalece con el poderío tecno-científico. 2- Pensar la muerte como algo que pasa a los que ya no tienen qué hacer, esto se relaciona directamente con la profunda desvalorización de la vejez; el viejo es el que molesta, el que está de más, es la clase inoperante que obstaculiza a las otras clases. Este modo de ver la vejez es producto del alargamiento promedio de la vida lo que ha propiciado la aparición de una franja etaria nueva, la cuarta edad, para la que la sociedad no ha pensado aún nada y, por otro, con la desvalorización de la experiencia como un bien de conocimiento. Si se considera que el conocimiento operativo tecno-científico cambia profundamente cada cinco años, los jóvenes son los que tienen ese conocimiento o son los más aptos para aceptar y asimilar los cambios. De hecho las personas mayores de 40 años tienen grandes dificultades, por ejemplo, para reinsertarse en el mercado una vez que han perdido por cualquier razón su trabajo. Paradójicamente hay más ancianos, justamente en el momento en que la humanidad no valora a la ancianidad por su saber o experiencia de vida. 3- Por la creciente desacralización de la vida. La secularización es un fenómeno propio de la modernidad (siglo XVII y XVIII) que no ha cesado de avanzar pero, quizá, podemos decir que en el siglo XX llega a su expresión más acabada, sin dejar de señalar que el cristianismo, intensamente difundido en occidente, como dice Vattimo, es la religión a la que la secularización no le es ajena desde el momento mismo que cree en un dios que se hace hombre, que es hombre histórico. La muerte es, entonces, en la sociedad secular, un finar, un fin, un término, etc., y las tumbas cuanto más “despersonalizadas” más aptas para manifestar este modo de pensar que es el caso de los cementerios parque y la opción de la cremación. Todo esto ocurre en el mundo occidental, Tucumán no es ajeno a ello pero se le suma algo más: ésta es una sociedad con enormes dificultades para ver sus propios valores, que no son pocos, y, por supuesto, esto incluye a los valores patrimoniales. La ciudad de Tucumán es poco cuidada, desde el más elemental de los cuidados cotidianos: limpiar y recoger la basura hasta el cuidado de sus edificios y monumentos. Los cementerios tradicionales tienen aquí un siglo y medio y no se los considera un bien patrimonial. Los gobiernos no se ocupan de ellos ni material ni simbólicamente porque no los cuidan de saqueos y otras depredaciones ni, por tanto, de concienciar a la sociedad sobre el valor que tienen y la importancia de cuidarlos.
RA: Al afirmar que las creencias religiosas son bienes patrimoniales, presentás una visión original respecto de la tradicional noción de patrimonio. ¿Podrías ampliar este concepto? GB: Las creencias religiosas son modos de la espiritualidad; entiendo por espiritualidad la capacidad humana de proporcionarle al entorno la densidad de “mundo”, esto es, convertirlo en un lugar que posee valor y significado. Esta capacidad es el recurso humano más importante para sobrevivir, el patrimonio más delicado y fino.
RA: Al analizar los cultos que se practican en las tumbas milagreras, hacés hincapié en la relación profunda entre éstos y las problemáticas sociales de los excluidos. ¿Considerás que a través de estos rituales se expresa una demanda social? GB: No necesariamente, pero sí puede ocurrir. A veces las narraciones populares religiosas, estéticas u otras son el único espacio y hasta el único tiempo donde la gente más humilde o los excluídos –desde el punto de vista económico-social- pueden expresar sus necesidades, sean estas materiales o espirituales. O quizá debería decir que el ritual es el espacio y el tiempo “creado, imaginado, actuado” para satisfacer de alguna manera faltas y demandas que no son satisfechas en los ámbitos que deberían serlo: sea la justicia, la economía, la educación, las instituciones religiosas o civiles, etc.
RA: Mencionás en tu libro que durante la última dictadura militar, una bandera argentina cubría a la mujer desnuda que está a los pies del monumento al soldado Soria. ¿Qué mensaje encierra esta particular exhibición de la enseña patria? GB: El peor de los mensajes: el de la represión y la estupidez.
RA: Los epitafios y ornamentos del Cementerio del Norte ¿son diferentes de los del Cementerio del Oeste, en cuanto al contenido afectivo y la manifestación de los valores culturales? GB: En tanto pertenecen a distintos estratos culturales y económicos sociales, sus facturas materiales, usos de símbolos, elaboración y complejidad de textos son diferentes, pero iguales en tanto expresan los mismos sentimientos de perplejidad, miedo, dolor, etc., frente a la muerte.
RA: ¿Los tucumanos veneran a sus artistas populares en sus tumbas? GB: No, de ninguna manera. Veneran a sus santos, próceres, milagreros y, en algunos casos, se muestran satisfechos y un tanto exhibicionistas con sus propios gustos, refinamiento y artistas.
* La Dra. Griselda Barale nació en Río Cuarto (Córdoba), y residió en Santiago del Estero antes de radicarse en Tucumán. Es directora del Departamento de Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán. Especializada en el análisis de la cultura popular, acaba de publicar el libro “El patrimonio olvidado”, un estudio sobre los dos cementerios tucumanos más tradicionales.
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TANATOLOGÍA Primeras Jornadas Provinciales de Tanatología Santa Fe y Rosario, Argentina
A fines de agosto de 2006, se realizaron en la ciudades de Santa Fe y Rosario, Argentina, las Primeras Jornadas Provinciales de Tanatología. Organizadas por SEIT Asociación Española e Internacional de Tanatología – Argentina, y con el auspicio del Gobierno de Santa Fe y del Ministerio de Salud, Programa Provincial de Oncología, contaron con la presencia de especialistas de España, México y Argentina. El Prof. Alfonso García Hernández, Presidente de la SEIT de España, inauguró las Jornadas, recordando que el principal fin de la tanatología del que nos hacemos eco, es el de desmitificar la muerte y el morir aprendiendo a convivir con ella. En este sentido participamos de la opinión de educar para la vida y la muerte a niños y niñas, adolescentes y adultos para que, partiendo del conocimiento personal, cultural, social y a la luz de la ciencia podamos todos no sólo vivir sino también morir con dignidad. La anfitriona y Presidenta de SEIT-Argentina, Rosa Pietrani, habló de su práctica como tanatóloga: en la tanatología encontré respuestas a las innumerables preguntas que me hice a lo largo de mis 18 años de experiencia profesional con personas en proceso de muerte. Como resultado de mi práctica, he sentido la necesidad de colaborar con la tarea de los que rodean a un enfermo “terminal”: no sólo el personal sanitario (médicos, enfermeros, psicoterapeutas) sino también a sus familiares y amigos. Asistiendo en la muerte, que es también parte del arte humano de vivir.
Las organizadoras: Rosa Pietrani Alfonso García Hernández Virginia Marina y Silvia Audero
Los tres días que duraron las Jornadas contaron con una nutrida asistencia que participó con marcado interés y entusiasmo en los diferentes temas relacionados con el final de la vida, abordados desde distintas perspectivas. La actividad desarrollada estuvo destinada tanto a un público general interesado en la temática, como a médicos, personal de enfermería, psicólogos, psicopedagogos, asistentes sociales, terapeutas ocupacionales, rehabilitadores, fisioterapeutas, funcionarios, abogados, representantes de diferentes religiones, docentes e investigadores y ONGs relacionadas con la temática. La sede central de la SEIT está en las Islas Canarias, España y cuenta con filiales en Argentina, Costa Rica, Guatemala, México y Puerto Rico. Los interesados en el apasionante tema de la Tanatología pueden visitar la página web: http://tanatologia.org donde encontrarán excelente información en siete idiomas.
CARTAS DE LECTORES
Homenaje a Homero Manzi Estimados amigos, el 1 de noviembre del 2007 se cumplirán cien años del nacimiento del poeta Homero Manzi, autor de los tangos "Sur", "Malena", "Mano blanca", etc. Me gustaría que le dedicaran una nota a este poeta nuestro que murió, pero sigue vivo a través de su obra, en nuestros corazones. La calidad de los artículos que ustedes publican me animaron a hacerles este pedido para guardarlo en mi recuerdo. Oscar Bellagamba (Montserrat, Buenos Aires)
Preocupación familiar Soy una lectora de su revista y les envio saludos desde México. Espero que respondan a mi mensaje. Quisiera que me recomienden un libro de la vida o muerte porque estoy pasando por un proceso en el que mi hermano está muy malo y pues los médicos no dan más. Toda la familia está en espera de lo que llegue a pasar. LUZ IRENE LUNA (México) Respuesta: Acá te enviamos dos opciones que te ayudarán, a vos y a tu familia, en estos momentos tan difíciles y dolorosos: 1) LIBRO PARA COMPRAR: LA RUEDA DE LA VIDA / Autora: ELISABETH KUBLER-ROSS. Excelente libro. Grandes lecciones de vida, de muerte y la transición entre ambas. Te ayuda a superar la muerte de algún ser querido y a comprender mejor el proceso. 2) LIBRO PARA LEER ON LINE O BAJAR POR INTERNET: EL ARTE DEL BIEN MORIR: Sobre el Cómo Ayudar a Otros a Bien Morir / http://www.artemorir.homestead.com
Nota sobre la vicuña Todavía me siento conmovida por la lectura de la nota de Jazmín Kadul, sobre las vicuñas. Quisiera saber cómo participar en la lucha por la preservación de esta especie. A la espera de su respuesta los saludo respetuosamente, MÓNICA VERDELLI (Ciudad de Nieva, Jujuy) Respuesta: Es una enorme alegría encontrar en tu mensaje un eco de la nota. Sugerimos que te conectes con la Fundación Vida Silvestre Argentina. Cuenta con un programa de voluntarios a través del cual vinculan a varias personas para el desarrollo de una tarea concreta. La dirección es: http://www.vidasilvestre.org.ar
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