La verdadera fiera americana, el yaguareté

por Jazmín Kadul

 

Hace muchísimos años que el yaguareté recorre las selvas, los bosques y las zonas abiertas de nuestras tierras; es el gato más grande de América.

Es sorprendente la cantidad de nombres que le adjudican a este animal, al que en muchos lugares del continente se lo llama Jaguar, versión europeizada del nombre Yaguar o Yaguareté que quiere decir verdadera fiera en guaraní donde también le dicen yaguá-pará o chiví-guazú. En Argentina también lo solemos llamar Tigre, Yaguar, Overo, Pintado, Manchado o Sacha Tigre. Los pueblos originarios lo conocen de distintos modos: los mapuches le dicen Halschehuen, Challue o Jalue; los tehuelches Ki-dóc; su nombre en quechua es Uturuncu, Inturuncu, Oturunco u Otorongo.

Adquirió gran fama, en el siglo VI d. C., en el bajo valle de Catamarca. Admiraban sus poderosas fauces y sus amenazantes garras. Su plástica figura fue pintada en las vasijas de cerámica, de la cultura Aguada1, que han sido halladas en esta región, gracias a algunas excavaciones arqueológicas.

           

 

 

Los especialistas que hicieron la reconstrucción e interpretación de las piezas, descubrieron que el manchado tenia poderes mágicos y que, cuando en la comunidad querían premiar a algún hombre, pedían que se les concediera el don sobrenatural de transformarlo en yaguareté.

La metamorfosis de hombre a yaguareté y viceversa es un mito retomado en cientos de historias que se contaban en nuestros pueblos originarios. Los calchaquíes y los guaraníes transmitían en los relatos, la grandeza de esta feroz fiera. Respetaban su presencia y se preocupaban por la preservación de su vida. Este felino ha inspirado gran cantidad de mitos y leyendas y ha jugado un papel muy importante en la religión y la cultura de nuestro continente.

 

Posee cualidades que han sido imitadas por los hombres cazadores. En primer lugar la astucia, el yaguar acecha a su victima desde donde menos lo espera; por ejemplo, desde arriba de un árbol, da un salto sobre el animal que quiere devorar y con fuertes zarpazos lo mata. Otras veces, permanece en silencio  junto al agua y atrapa con su cola a algún pez que pasa nadando.

La agilidad es otro de sus atributos. Trepa a los árboles y asciende por los troncos con las uñas, se mete en el agua y se pone a nadar, y puede llevar una presa a nado hasta la orilla.

 

 

Este incansable caminante precolombino caza tortugas, peces, tapires, carpinchos, comadrejas, yacarés; las huellas de sus patas en el barro son similares a las manchas que están dibujadas en su piel amarilla oscura. Su apariencia se funde con la naturaleza misteriosa de la selva húmeda.

 

La situación del yaguareté en las selvas del norte argentino es complicada2. La destrucción de su hábitat no permitió que permanecieran en su territorio  algunas de sus presas naturales y el manchado tuvo que adaptarse a nuevas situaciones para lograr su supervivencia. En ocasiones, se ha alimentado con animales domésticos y por este motivo algunos campesinos lo empezaron a perseguir para matarlo. Los temerosos hacendados, los cazadores deportivos y los que quieren obtener ganancias con la venta de su piel, son sus peores enemigos. 

 

A pesar de la persecución que está sufriendo, aún subsisten yaguaretés en la Argentina. Fueron declarados Monumento Natural Provincial, con el objetivo de lograr su protección y su recuperación numérica.

 

Algunos proyectos como la Reserva de Biosfera de las Yungas (en Salta y Jujuy), el Corredor Verde  y la Reserva de Biosfera Yabotí (en Misiones) y el Parque Nacional Copo (en Santiago del Estero) y alrededores (Chaco y Formosa) se están poniendo en marcha para defender la vida de este magnifico gato3, oriundo de estas tierras. Aún es posible lograr su supervivencia.

 

NOTAS

1.- La Aguada (600 a 900 d.C): esta Cultura se desarrolló en las provincias de Catamarca, la Rioja y San Juan del NO argentino.

 

2.- En Argentina, el yaguareté se encontraba desde el extremo norte hasta la costa del Río Negro. Según Lemhan-Nitsche, en 1907, alcanzaba las costas del Río Colorado, y posiblemente el sur de la Patagonia. En las dos últimas décadas se lo encontraba en el norte y este de Misiones, oeste de Formosa, noroeste de Chaco, extremo noreste de Santiago del Estero, norte y este de Salta y posiblemente en el extremo sudeste de Jujuy.

 

3.- Hay que subrayar que muchos sectores de nuestra sociedad se han comprometido en su defensa: organizaciones no gubernamentales, organismos nacionales y provinciales, el ejército argentino, organizaciones de Brasil, propietarios de reservas y de tierras, y hasta empresas privadas. Es un acontecimiento fuera de lo común, en Argentina, lograr que se sumen tantos esfuerzos para que el pintado no desaparezca y se quede entre nosotros

 

4.- Para más información visitar la Red yaguareté: http://www.jaguares.com.ar

 

   

   

     

 

 

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EL PATRIMONIO OLVIDADO,

                    entrevista a Griselda Barale*

 

 

Hace calor en Tucumán, en este húmedo y soleado mediodía de marzo. Nos encontramos con Griselda Barale en un café del patrimonial Parque Centenario 9 de Julio. Este espacio verde fue diseñado por el paisajista francés Carlos Thays en 1916, de allí su nombre. No puede haber mejor paisaje que el de sus árboles y esculturas asomando por las ventanas, para dar marco a nuestra charla sobre otro patrimonio tan importante como éste: el de los cementerios de la ciudad. El nuevo libro de esta autora se centra en el cementerio del Norte y en el del Oeste, con una referencia más breve al cementerio Judío.

El Cementerio del Norte, situado en Villa 9 de Julio, un populoso barrio, es conocido por sus personajes populares que se han vuelto míticos, y por las Tumbas milagreras.

 

 

Los más visitados son Bazán Frías y el Soldado Soria -a cuyas tumbas llegan los parientes de los presidiarios para pedir por ellos- y la Brasilerita que recibe pedidos y agradecimientos de las prostitutas y travestis que la han elegido como patrona. En la tumba de Pedrito Hallao –un bebé recién nacido, cuyo cuerpo fue encontrado junto al     portón del Cementerio, el día de San Pedro y San Pablo- se encuentran siempre cuadernos y útiles escolares que le traen los estudiantes cuando le piden por los exámenes. Se sabe que en la década del 70, las fuerzas armadas realizaron, en la parte trasera del camposanto, entierros clandestinos de desaparecidos sepultados como NN, que en la actualidad son analizados por especialistas del Equipo Argentino de Antropología Forense.

 

En el Cementerio del Oeste, también llamado Cementerio de los ricos, está la tumba de la célebre escultora tucumana Lola Mora -en la avenida principal- adonde fue trasladada en el año 2000.

 

 

Junto a la escultura,

Lucrecia Ana Zerda, Representante

de la Red Argentina en Tucumán

 

Coexisten aquí variados estilos arquitectónicos, mausoleos de ex-gobernadores realizados en mármol de Carrara, y esculturas de Francisco Cafferata y de José Fioravanti. Son una muestra del esplendor propio del auge de la industria azucarera a fines del siglo XIX y principios del XX.

 

En el Cementerio Judío hay una tumba única en cuanto a la devoción popular: la de Malka Salz. Aquí pueden verse ofrendas y ex-votos como en las de los cementerios cristianos. Malka era santiagueña y es considerada una mediadora; hay placas que lo atestiguan en las que se lee: gracias Malka por los favores recibidos.
 

Revista Adiós: El olvido y el abandono de los cementerios es un fenómeno que se manifiesta en todo el mundo. ¿Cuáles son las causas que influyeron para que esto sucediera en Tucumán?

Griselda Barale: El olvido de los cementerios en Tucumán tiene que ver por un lado con el modo diferente con que piensa la sociedad la muerte misma, desde hace ya unas tres o cuatro décadas atrás, y que no difiere con el resto del mundo (occidente por lo menos). Básicamente esto tiene que ver con un modo de verla –a la muerte-:

1- como lejana, aunque siempre el hombre ha visto la muerte como algo de los otros, no propio, la muerte propia es “lo que aún no me pasa”, este sentimiento se agudiza a partir de la convicción acerca de la capacidad de dominio sobre el mundo, convicción que se fortalece con el poderío tecno-científico.

2- Pensar la muerte como algo que pasa a los que ya no tienen qué hacer, esto se relaciona directamente con la profunda desvalorización de la vejez; el viejo es el que molesta, el que está de más, es la clase inoperante que obstaculiza a las otras clases. Este modo de ver la vejez es producto del alargamiento promedio de la vida lo que ha propiciado la aparición de una franja etaria nueva, la cuarta edad, para la que la sociedad no ha pensado aún nada y, por otro, con la desvalorización de la experiencia como un bien de conocimiento. Si se considera que el conocimiento operativo tecno-científico cambia profundamente cada cinco años, los jóvenes son los que tienen ese conocimiento o son los más aptos para aceptar y asimilar los cambios. De hecho las personas mayores de 40 años tienen grandes dificultades, por ejemplo, para reinsertarse en el mercado una vez que han perdido por cualquier razón su trabajo. Paradójicamente hay más ancianos, justamente en el momento en que la humanidad no valora a la ancianidad por su saber o experiencia de vida.

3- Por la creciente desacralización de la vida. La secularización es un fenómeno propio de la modernidad (siglo XVII y XVIII) que no ha cesado de avanzar pero, quizá, podemos decir que en el siglo XX llega a su expresión más acabada, sin dejar de  señalar que el cristianismo, intensamente difundido en occidente, como dice Vattimo, es la religión a la que la secularización no le es ajena desde el momento mismo que cree en un dios que se hace hombre, que es hombre histórico. La muerte es, entonces, en la sociedad secular, un finar, un fin, un término, etc., y las tumbas cuanto más “despersonalizadas” más aptas para manifestar este modo de pensar que es el caso de los cementerios parque y la opción de la cremación.

Todo esto ocurre en el mundo occidental, Tucumán no es ajeno a ello pero se le suma algo más: ésta es una sociedad con enormes dificultades para ver sus propios valores, que no son pocos, y, por supuesto, esto incluye a los valores patrimoniales. La ciudad de Tucumán es poco cuidada, desde el más elemental de los cuidados cotidianos: limpiar y recoger la basura hasta el cuidado de sus edificios y monumentos. Los cementerios tradicionales tienen aquí un siglo y medio y no se los  considera un bien patrimonial. Los gobiernos no se ocupan de ellos ni material ni simbólicamente porque no los cuidan de saqueos y otras depredaciones ni, por tanto, de concienciar a la sociedad sobre el valor que tienen y la importancia de cuidarlos.  

 

RA: Al afirmar que las creencias religiosas son bienes patrimoniales, presentás una visión original respecto de la tradicional noción de patrimonio.  ¿Podrías ampliar este concepto?

GB: Las creencias religiosas son modos de la espiritualidad; entiendo por espiritualidad la capacidad humana de proporcionarle al entorno la densidad de “mundo”, esto es, convertirlo en un lugar que posee valor y significado. Esta capacidad es el recurso humano más importante para sobrevivir, el patrimonio más delicado y fino.

 

RA: Al analizar los cultos que se practican en las tumbas milagreras, hacés hincapié en la relación profunda entre éstos y las problemáticas sociales de los excluidos. ¿Considerás que a través de estos rituales se expresa una demanda social?

GB: No necesariamente, pero sí puede ocurrir. A veces las narraciones populares religiosas, estéticas u otras son el único espacio y hasta el único tiempo donde la gente más humilde o los excluídos –desde el punto de vista económico-social- pueden expresar sus necesidades, sean estas materiales o espirituales. O quizá debería decir que el ritual es el espacio y el tiempo “creado, imaginado, actuado” para  satisfacer de alguna manera faltas y demandas que no son satisfechas en los ámbitos que deberían serlo: sea la justicia, la economía, la educación, las instituciones religiosas o civiles, etc.

 

RA: Mencionás en tu libro que durante la última dictadura militar, una bandera argentina cubría a la mujer desnuda que está a los pies del monumento al soldado Soria. ¿Qué mensaje encierra esta particular exhibición de la enseña patria?

GB: El peor de los mensajes: el de la represión y la estupidez.  

 

RA: Los epitafios y ornamentos del Cementerio del Norte ¿son diferentes de los del Cementerio del Oeste, en cuanto al contenido afectivo y la manifestación de los valores culturales?

GB: En tanto pertenecen a distintos estratos culturales y económicos sociales, sus facturas materiales, usos de símbolos, elaboración y complejidad de textos son diferentes, pero iguales en tanto expresan los mismos sentimientos de perplejidad, miedo, dolor, etc., frente a la muerte.

 

RA: ¿Los tucumanos veneran a sus artistas populares en sus tumbas?

GB: No, de ninguna manera. Veneran a sus santos, próceres, milagreros y, en algunos casos, se muestran satisfechos y un tanto exhibicionistas con sus propios gustos, refinamiento y artistas.

 

  

* La Dra. Griselda Barale nació en Río Cuarto (Córdoba), y residió en Santiago del Estero antes de radicarse en Tucumán. Es directora del Departamento de Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán. Especializada en el análisis de la cultura popular, acaba de publicar el libro “El patrimonio olvidado”, un estudio sobre los dos cementerios tucumanos más tradicionales.

 

 

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TANATOLOGÍA

Primeras Jornadas Provinciales de Tanatología

Santa Fe y Rosario, Argentina

 

A fines de agosto de 2006, se realizaron en la ciudades de Santa Fe y Rosario, Argentina, las Primeras Jornadas Provinciales de Tanatología. Organizadas por SEIT Asociación Española e Internacional de Tanatología – Argentina, y con el auspicio del Gobierno de Santa Fe y del Ministerio de Salud, Programa Provincial de Oncología, contaron con la presencia de especialistas de España, México y Argentina.

El Prof. Alfonso García Hernández, Presidente de la SEIT de España, inauguró las Jornadas, recordando que el principal fin de la tanatología del que nos hacemos eco, es el de desmitificar la muerte y el morir aprendiendo a convivir con ella. En este sentido participamos de la opinión de educar para la vida y la muerte a niños y niñas, adolescentes y adultos para que, partiendo del conocimiento personal, cultural, social y a la luz de la ciencia podamos todos no sólo vivir sino también morir con dignidad.

La anfitriona y Presidenta de SEIT-Argentina, Rosa Pietrani, habló de su práctica como tanatóloga: en la tanatología encontré respuestas a las innumerables preguntas que me hice a lo largo de mis 18 años de experiencia profesional con personas en proceso de muerte. Como resultado de mi práctica, he sentido la necesidad de colaborar con la tarea de los que rodean a un enfermo “terminal”: no sólo el personal sanitario (médicos, enfermeros, psicoterapeutas) sino también a sus familiares y amigos. Asistiendo en la muerte, que es también parte del arte humano de vivir.

 

          

Las organizadoras: Rosa Pietrani       Alfonso García Hernández

                                Virginia Marina y Silvia Audero

 

Los tres días que duraron las Jornadas contaron con una nutrida asistencia que participó con marcado interés y entusiasmo en los diferentes temas relacionados con el final de la vida, abordados desde distintas perspectivas. La actividad desarrollada estuvo destinada tanto a un público general interesado en la temática, como a médicos, personal de enfermería, psicólogos, psicopedagogos, asistentes sociales, terapeutas ocupacionales, rehabilitadores, fisioterapeutas, funcionarios, abogados, representantes de diferentes religiones, docentes e investigadores y ONGs relacionadas con la temática.

La sede central de la SEIT está en las Islas Canarias, España y cuenta con filiales en Argentina, Costa Rica, Guatemala, México y Puerto Rico.

Los interesados en el apasionante tema de la Tanatología pueden visitar la página web: http://tanatologia.org donde encontrarán excelente información en siete idiomas.



 

 

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    adios@revistaadios.com

 

 

 

 

 

CARTAS DE LECTORES

 

Homenaje a Homero Manzi

Estimados amigos, el 1 de noviembre del 2007 se cumplirán cien años del nacimiento del poeta Homero Manzi, autor de los tangos "Sur", "Malena", "Mano blanca", etc. Me gustaría que le dedicaran una nota a este poeta nuestro que murió, pero sigue vivo a través de su obra, en nuestros corazones.  La calidad de los artículos que ustedes publican me animaron a hacerles este pedido para guardarlo en mi recuerdo.

Oscar Bellagamba (Montserrat, Buenos Aires)

 

Preocupación familiar

Soy una lectora de su revista y les envio saludos desde México. Espero que respondan a mi mensaje. Quisiera que me recomienden un libro de la vida o muerte porque estoy pasando por un proceso en el que mi hermano está muy malo y pues los médicos no dan más. Toda la familia está en espera de lo que llegue a pasar.

LUZ IRENE LUNA (México)

Respuesta: Acá te enviamos dos opciones que te ayudarán, a vos y a tu familia, en estos momentos tan difíciles y dolorosos:

1) LIBRO PARA COMPRAR: LA RUEDA DE LA VIDA / Autora: ELISABETH KUBLER-ROSS. Excelente libro. Grandes lecciones de vida, de muerte y la transición entre ambas. Te ayuda a superar la muerte de algún ser querido y a comprender mejor el proceso.

2) LIBRO PARA LEER ON LINE O BAJAR POR INTERNET: EL ARTE DEL BIEN MORIR: Sobre el Cómo Ayudar a Otros a Bien Morir / http://www.artemorir.homestead.com

 

Nota sobre la vicuña

Todavía me siento conmovida por la lectura de la nota de Jazmín Kadul, sobre las vicuñas. Quisiera saber cómo participar en la lucha por la preservación de esta especie. A la espera de su respuesta los saludo respetuosamente,

MÓNICA VERDELLI (Ciudad de Nieva, Jujuy)

Respuesta: Es una enorme alegría encontrar en tu mensaje un eco de la nota. Sugerimos que te conectes con la Fundación Vida Silvestre Argentina. Cuenta con un programa de voluntarios a través del cual vinculan a varias personas para el desarrollo de una tarea concreta. La dirección es: http://www.vidasilvestre.org.ar

 

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